Lo que está en juego
Miliband intenta reafirmar la alianza bilateral a pesar del historial de enfrentamientos personales con Trump. El presidente estadounidense, un firme defensor de los combustibles fósiles, y Miliband, exsecretario de Energía promotor de energías renovables, representan posturas opuestas en política climática.
Los temas de la reunión
Ambos ministros discutieron tres asuntos centrales:
- Reapertura del estrecho de Ormuz para garantizar el tránsito marítimo.
- Apoyo a Ucrania frente a la invasión rusa.
- Situación humanitaria y política en Gaza.
Entre líneas
Miliband evitó responder si su opinión sobre Trump cambió, limitándose a calificar la reunión como “muy productiva”. Mientras él insistió en el vínculo especial, Rubio no mencionó esa expresión en su declaración pública, limitándose a enumerar los temas tratados.
La otra cara
El embajador estadounidense en Londres, Warren Stephens, dijo hace días que Miliband estuvo “equivocado” en 2016 al llamar a Trump “racista, misógino y manoseador confeso”, y añadió que “ojalá sus opiniones hayan cambiado”. Aun así, Stephens se comprometió a trabajar con él.
Qué sigue
La Casa Blanca seguirá de cerca la relación entre ambos gobiernos, especialmente en política energética. El primer ministro Andy Burnham ya dio señales de moderación en ese ámbito, lo que el presidente Trump elogió.