El panorama general
El Niño es un fenómeno natural de calentamiento del Pacífico ecuatorial que altera los patrones climáticos globales. La OMM confirmó que el episodio actual se está intensificando más rápido de lo previsto. Se espera que sus efectos duren desde ahora hasta marzo de 2027.
Las temperaturas superficiales del Pacífico central ya superan en más de 2,9 °C el promedio normal, un récord para esta fase temprana del evento.
Los números que importan
- La OMM proyecta temperaturas superiores al promedio en casi todas las regiones terrestres.
- Las señales de calor más intensas afectarán a África, el sur de Europa, el subcontinente indio, el este de Asia y Sudamérica.
- Científicos de la Universidad de Columbia reportaron que el área clave de medición del El Niño alcanzó su nivel más cálido registrado durante la semana 15 desde su formación.
Entre líneas
Guterres calificó la situación como "un planeta ya en llamas" y señaló que El Niño está "añadiendo combustible". Su llamado a detener nuevos proyectos de carbón, petróleo y gas apunta directamente a la expansión de combustibles fósiles como el motor principal de la crisis.
La secretaria general de la OMM, Celeste Saulo, afirmó que los pronósticos por sí solos no previenen peligros: las personas sí pueden hacerlo. Instó a gobiernos y comunidades a usar esta ventana para anticipar riesgos antes de que los impactos se materialicen.
Qué sigue
Los modelos computacionales indican que este El Niño podría romper el récord de intensidad absoluta cuando alcance su pico, entre fines de este año y principios del próximo. La OMM prevé que los eventos extremos —olas de calor, sequías y lluvias torrenciales— continuarán al menos hasta bien entrado 2027.