Por qué importa
Chile busca mantener su liderazgo mundial en producción de litio mediante tecnologías que reduzcan el impacto ambiental. Salar Futuro propone reemplazar las pozas de evaporación por procesos más eficientes, eliminar el uso de agua continental y usar energías renovables.
Los números que importan
- Inversión: US$3.000 millones.
- Plazo de operación: 2031 a 2060 (la actual vence en 2030).
- Construcción: segundo semestre de 2029 hasta mediados de 2036.
- Total en inversiones en el Salar de Atacama (2026): más de US$6.000 millones, sumando el proyecto de Albemarle.
El estado de las cosas
La planta actual funciona con evaporación de salmuera en grandes piscinas. Salar Futuro plantea una transformación gradual hacia un sistema integrado de tecnologías avanzadas de procesamiento, que permita recuperar más litio con menos recursos.
El proyecto aún debe pasar por la revisión de organismos públicos y la participación ciudadana, conforme a la normativa ambiental chilena.
Entre líneas
La alianza Codelco-SQM (Novandino Litio) combina la experiencia estatal y privada para asegurar el control del litio en el Salar de Atacama, la principal fuente del mineral en Chile. La propuesta tecnológica busca responder a las críticas ambientales históricas sobre el consumo de agua y la ocupación de territorio con pozas.
Las nuevas técnicas de extracción directa de litio (DLE, por sus siglas en inglés) aún están en fase de validación industrial, pero la empresa asegura haberlas desarrollado y probado durante años.
Qué sigue
El Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) iniciará el proceso de evaluación, que incluye solicitar informes a servicios públicos y abrir un período de participación ciudadana. La construcción comenzaría recién en 2029, por lo que la decisión final podría demorar varios meses o incluso años.