Por qué importa
La Operación Tokio reveló que un empleado del Banco Santander usó su cargo para abrir cuentas en otros bancos e introducir dinero ilícito obtenido mediante extorsiones entre 2022 y 2025. Para Dammert, Chile funciona como un centro de lavado de dinero, aunque no sea un gran productor de droga o mercado de trata.
Valencia señaló que la principal dificultad no está en las autorizaciones judiciales, sino en la forma en que las instituciones entregan la información. Por eso propuso que la Fiscalía pueda revisar cuentas sin autorización, como se solicita un certificado de nacimiento.
Lo que dicen
- Ángel Valencia: "Sería más sencillo investigar estos delitos si la Fiscalía pudiera, sin autorización judicial, revisar las cuentas de cualquier persona".
- Lucía Dammert: "Si la Fiscalía reconoce que la apertura del secreto bancario sería una herramienta de investigación que los ayudaría, deberíamos darle toda la importancia a ese requerimiento".
- Valencia agregó: "En el Congreso Nacional es donde tiene que darse la discusión respecto de si queremos vivir en un país como ese".
El estado de las cosas
Actualmente, la Fiscalía necesita autorización judicial para acceder a cuentas bancarias. Valencia sostiene que levantar esa barrera permitiría "ver movimientos extraños, identificar redes criminales y buscar vínculos entre traslados de dinero". Dammert añadió que facilitaría concatenar datos con casos complejos, como empresas que abren y cierran para exportar cobre robado.
Lo que viene después
La discusión deberá ocurrir en el Congreso, donde se definirá si Chile modifica la ley para permitir el acceso directo de la Fiscalía a los registros bancarios. Mientras tanto, la Operación Tokio dejó cerca de 300 condenados vinculados al Tren de Aragua en el país, aunque la banda sigue reapareciendo en otras circunstancias.