Por qué importa
La megarreforma es la apuesta económica central del gobierno de José Antonio Kast. Sin una propuesta conjunta, la oposición pierde peso político para exigir cambios antes de la votación general del miércoles.
- El Ejecutivo busca bajar el impuesto corporativo del 27% al 23% de forma gradual.
- La mayoría de los partidos opositores aceptaba discutir la rebaja con compensaciones, como subir impuestos a personas de altos ingresos.
- El PC se negó incluso a esa opción, al considerar que debilita las arcas públicas.
El dato clave
La reunión de este lunes incluyó a los presidentes del PS, FA, PC, PPD, DC y PL. Tras el bloqueo, desistieron de un texto único y se limitaron a una declaración de principios: advierten que cualquier cambio que afecte ingresos fiscales tendrá consecuencias en la ciudadanía.
Lo que dicen
La senadora y presidenta del PS, Paulina Vodanovic, defendió la cohesión del bloque:
"La unidad no se prueba con un papel, no se prueba con un documento. La unidad se prueba con otros temas, con la visión de conjunto que tenemos de país."
En contraste, dirigentes del Socialismo Democrático señalaron bajo reserva que el PC fue la piedra de tope. Lautaro Carmona (PC) afirmó que valoran el nivel de acuerdo alcanzado y esperan que el gobierno recoja sus planteamientos antes del miércoles.
Qué sigue
Cada bancada opositora presentará sus propias cartas al Ejecutivo. La oposición pide al gobierno separar la discusión de la megarreforma de la reconstrucción, y crear una instancia técnica para abordar la reforma tributaria con más tiempo.
El proyecto se vota en general en el Senado este miércoles. Si se aprueba, la discusión en particular permitirá que cada partido introduzca sus enmiendas por separado.