El estado de las cosas
Sánchez se enfrentó a una Cámara mayoritariamente hostil. PP, Vox, Podemos, Junts, UPN, Coalición Canaria y PNV le reprocharon su gestión. El PNV subrayó que la mayoría que lo rodea “es negativa”. Incluso aliados como ERC, EH Bildu, BNG y Sumar reconocieron que las investigaciones judiciales rozan lo inasumible.
Lo que dice Sánchez
Negó la existencia de “corrupción generalizada” en su Ejecutivo. Aseguró que “jamás conoció ni hubiera tolerado” las prácticas de Ábalos. Calificó las medidas cautelares contra su esposa, Begoña Gómez, como “irrazonables” y destacó que la instrucción se hizo contra el criterio de la Fiscalía. Afirmó que el PSOE “no se ha financiado irregularmente” y que, si algo ocurrió, otros se aprovecharon. Sobre su continuidad, declaró: “¿Cómo no vamos a continuar?”.
Lo que dicen la oposición y los socios
- Alberto Núñez Feijóo (PP): exigió disolver las Cortes y convocar elecciones. “Lo único que se espera de usted es que las disuelva”.
- Gabriel Rufián (ERC): le preguntó directamente: “Míreme a los ojos, ¿sabía algo? ¿Han robado? ¿Tiene pecado?”.
- PNV: advirtió que la mayoría que sostiene al gobierno “es negativa”.
- Sumar y otros aliados: reconocieron que las investigaciones son difíciles de asumir, pero condicionaron su apoyo a futuras concesiones.
Entre líneas
Sánchez repitió el mismo argumentario que hace un año: tolerancia cero, casos aislados, victimización y datos económicos como escudo. Evitó dar explicaciones concretas sobre los hechos que investigan los tribunales. Sus aliados dejaron claro que su permanencia depende de lo que se les conceda hasta el límite de la legislatura.
Qué sigue
El PP amenaza con una moción de censura. La legislatura parece agotada; el plazo máximo son las elecciones de 2027, pero la presión para adelantarlas crece. Sánchez se niega a renunciar, pero su margen de maniobra se reduce cada día.