Por qué importa
Los tres principios antinucleares —no poseer, no producir y no permitir la entrada de armas atómicas— han sido la base de la política de defensa japonesa desde la posguerra. Cualquier cambio simbolizaría un giro profundo para un país que sufrió los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki.
Takaichi, de perfil conservador, ha apoyado en el pasado abandonar el tercer principio (no permitir armas en territorio japonés). Su gobierno prepara una revisión de documentos clave de seguridad para fin de año.
Lo que dicen
- Asociaciones de supervivientes expresaron su malestar a Takaichi en una reunión privada antes de la ceremonia. Consideran que revisar la política antinuclear ignora el trauma nacional.
- La primera ministra afirmó que Japón defiende "de manera inmutable y firme" los principios, pero calificó como "prematuro" comentar el texto final de la revisión.
Entre líneas
Takaichi repitió que promoverá un mundo sin armas nucleares de forma "realista y práctica", frase que no usaron sus antecesores. Ese matiz deja margen para ajustar la posición según necesidades de seguridad.
El único precedente reciente de una omisión similar fue el de Shinzo Abe en 2015, mentor político de Takaichi. En aquel entonces, Abe evitó mencionar los principios en su discurso de Hiroshima.
Qué sigue
- El gobierno debe presentar los documentos de seguridad revisados antes de que termine 2026.
- La discusión interna se centra en si mantener el tercer principio o flexibilizarlo para permitir, por ejemplo, el tránsito de buques con armas nucleares de aliados como Estados Unidos.
- La decisión final dependerá del equilibrio entre la presión de sectores derechistas y la oposición interna, incluidos los supervivientes y parte del propio partido gobernante.