El panorama general
La cumbre reúne desde hoy a los líderes de las siete economías más ricas, incluyendo a Donald Trump, en la localidad francesa de Évian-les-Bains. La agenda incluye los conflictos en Ucrania y en Oriente Medio —donde Estados Unidos e Israel lanzaron una guerra contra Irán en febrero—, además de desequilibrios económicos globales.
La manifestación fue la única autorizada por las autoridades suizas. Francia no emitió permisos para protestas en su territorio y blindó la zona con más de 13.000 efectivos policiales y 800 agentes de control fronterizo, frente a los 60 habituales.
Entre líneas
La marcha transcurrió en su mayoría de forma pacífica, con grupos ecologistas, feministas y defensores de la causa palestina. La violencia provino de unos 600 activistas del llamado "Bloque Negro", que se separaron del recorrido oficial, rompieron barreras, atacaron oficinas bancarias y de la UIT, y quemaron un vehículo Tesla con la inscripción "Eat the Rich".
La policía estimó 20.000 participantes, mientras que los organizadores elevaron la cifra a 60.000. La diferencia refleja la falta de consenso sobre la magnitud real de la convocatoria.
Los números que importan
- 20.000 manifestantes según la policía de Ginebra.
- 600 activistas del Bloque Negro identificados por las autoridades.
- 13.000 policías y gendarmes franceses desplegados para la cumbre.
- 35 pasos fronterizos por carretera entre Suiza y Francia, de los cuales solo 7 permanecen abiertos.
Lo que sigue
La cumbre se extiende hasta el miércoles. Las autoridades mantienen el dispositivo de seguridad y vigilan posibles nuevas protestas no autorizadas. Los disturbios del domingo no alteraron la agenda de los líderes, que ya se reúnen en Évian. La atención ahora se centra en las decisiones que tomen sobre los conflictos bélicos y en cómo responderán a las críticas de los manifestantes.