Por qué importa
El avance de la tecnología bélica supera los marcos regulatorios internacionales. La ONU advierte desde hace años sobre armas autónomas letales, pero los ataques con drones siguen escalando sin rendición de cuentas. En Sudán, el conflicto —que comenzó en abril de 2023— se ha convertido en la peor crisis humanitaria del mundo, con 13,6 millones de desplazados y 21 millones de personas que necesitan alimentos con urgencia.
Los números que importan
- Más de 1.000 civiles muertos por drones en Sudán en los primeros cinco meses de 2026, según la ONU.
- Aumento del 81% en ataques con drones y 600% en muertes relacionadas entre 2024 y 2025, según el proyecto ACLED.
- Al menos 59.000 personas fallecieron en total desde el inicio de la guerra sudanesa, aunque otras estimaciones llegan a 150.000.
- En Ucrania, Türk mencionó ataques "implacables" que han causado víctimas masivas y terror entre la población civil.
Lo que dicen
La ministra británica para África y Desarrollo Internacional, Jenny Chapman, condenó el uso de drones suministrados por potencias extranjeras contra civiles y trabajadores humanitarios. Instó a documentar abusos y preservar pruebas para romper el "ciclo de impunidad". Türk, por su parte, calificó la situación como "un nuevo círculo del infierno" para los no combatientes.
Qué sigue
La ONU pide una regulación internacional urgente sobre sistemas de armas autónomas, incluidos los drones. Türk instó a los Estados miembros a negociar límites claros y mecanismos de rendición de cuentas antes de que la tecnología supere cualquier control futuro. En Sudán, mientras tanto, los ataques continúan: la semana pasada un dron de las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido mató al menos a 15 personas en un cementerio y una gasolinera en El Obeid.