Por qué importa
La central de Zaporizhzhia tiene seis reactores apagados que aún necesitan refrigeración constante. Un accidente en una planta nuclear activa o inactiva cerca del frente de batalla podría tener consecuencias radiológicas para toda la región.
Entre líneas
Ambas partes utilizan la seguridad nuclear como herramienta de propaganda. Rusia controla la planta desde marzo de 2022 y la presenta como blanco de ataques ucranianos. Ucrania acusa a Rusia de usar la central para chantaje nuclear y de fabricar incidentes.
El hecho de que no haya fuga radiactiva ni daños al equipo principal no reduce el riesgo político: cualquier ataque, real o denunciado, acerca la posibilidad de una escalada.
Lo que dicen
- Rosatom (Rusia): un dron ucraniano impactó la turbina de la Unidad 6, dejó un agujero en la pared y fue un acto "deliberado". El dron usaba fibra óptica, lo que, según Rusia, descarta un accidente.
- Ejército ucraniano: niega el ataque, afirma que no hubo combates activos en la zona y que sus fuerzas respetan el derecho internacional humanitario.
- OIEA: fue informado por la dirección de la planta (bajo control ruso) y pidió acceso inmediato para inspeccionar los daños. Su director, Rafael Grossi, dijo que "atacar sitios nucleares es jugar con fuego".
Qué sigue
El OIEA espera que su equipo sobre el terreno pueda entrar al edificio de turbinas para evaluar el daño. La verificación independiente es clave para determinar si realmente hubo un ataque y quién lo ejecutó. Mientras tanto, la planta sigue operando con normalidad y sin cambios en los niveles de radiación.