El trasfondo
Trump critica desde febrero –cuando EE.UU. e Israel lanzaron la ofensiva– que los países europeos no se unieran al conflicto. Aunque el presidente dijo que no necesitaban ayuda (“los destruimos en la primera semana”), considera que los aliados debieron al menos ofrecer apoyo explícito. El descontento ha escalado hasta poner en duda la permanencia de EE.UU. en la OTAN.
Lo que dice Rutte
En la reunión, Rutte reconoció casos aislados de insatisfacción pero defendió a los aliados señalando:
- Entre 4.000 y 5.000 aviones estadounidenses despegaron desde bases europeas durante la guerra.
- Italia, por ejemplo, cedió sus bases para la ofensiva (aunque Roma desmintió esa afirmación).
- El gasto en defensa de los aliados europeos y Canadá creció en más de 90.000 millones de dólares el último año, alcanzando un récord de un billón de dólares en total.
Rutte, conocido por usar el halago para mantener a Trump de su lado, le presentó gráficos con “letras doradas y rojas” mostrando cómo su liderazgo impulsó ese aumento.
Los números que importan
- El Pentágono realiza una revisión de seis meses sobre el tamaño de las fuerzas estadounidenses en Europa.
- El secretario de Defensa, Pete Hegseth, también criticó a los aliados la semana pasada en Bruselas por no permitir usar bases europeas para atacar Irán.
- La cumbre del 7 y 8 de julio en Ankara se centrará en gasto de defensa, seguridad en el Ártico y producción armamentística.
Qué sigue
Rutte continuará su “ofensiva de encanto” ante funcionarios y senadores en Washington. La cumbre de Ankara definirá si las tensiones se traducen en decisiones concretas de EE.UU., como una reducción de tropas o condiciones más duras para la alianza. Trump ha renovado sus amenazas de abandonar la OTAN, pero Rutte busca que el descontento no quiebre el vínculo transatlántico.