Cómo funciona el financiamiento
La cotización del 0,35% a cargo del empleador se descuenta de los aportes que ya realiza al seguro de cesantía, sin aumentar el costo laboral total. El ministro Rau explicó que:
- Un 0,2% se reduce de las cuentas individuales del seguro de cesantía.
- Un 0,15% se reduce del Fondo de Cesantía Solidario.
La medida no crea nuevos impuestos al trabajo, opción que el gobierno descartó por el alto desempleo general (9,1%) y femenino (10,5%).
El impacto en las cuentas de los trabajadores
Rau reconoció que la reducción en las cuentas individuales del seguro de cesantía implicará una merma cercana al 7% en esos ahorros. Sin embargo, aclaró: “Esto no es un retiro de fondos, es una reducción en la cotización”.
El fondo contará con un aporte fiscal inicial de 11.631 UTM (aproximadamente $10 mil millones) durante los primeros dos años. Si los recursos del fondo resultan insuficientes, el Estado deberá complementar la diferencia.
La defensa del ministro
Rau justificó el diseño señalando que la situación fiscal heredada (déficit de US$13.000 millones anuales) hace inviable financiar la política con recursos públicos. “Al empleador no le va a salir más caro contratar hoy en día con este esquema”, afirmó.
El gobierno busca eliminar el artículo 203 del Código del Trabajo, vigente desde 1917, que obligaba a las empresas con 20 o más trabajadoras a proveer sala cuna. Eso generaba un desincentivo real a contratar mujeres, según el Ejecutivo.
Qué sigue
El proyecto se tramita en la Comisión de Educación del Senado con las indicaciones ingresadas por el gobierno. La discusión legislativa continuará en los próximos días, mientras el gobierno defiende un modelo que apuesta por no aumentar los costos laborales ni el gasto fiscal directo.