La iniciativa, presentada en abril de 2025 y negociada durante más de un año, busca reducir los ingresos energéticos que financian la invasión rusa de Ucrania, y pasará ahora a la Cámara de Representantes tras el receso de agosto.
Si la Cámara la aprueba y Trump la firma, la medida permitiría imponer aranceles del 500% a ciertas importaciones rusas y sancionar a altos funcionarios del gobierno de Putin. Esto podría aumentar la presión económica sobre Moscú, aunque su efecto real depende de la aplicación y de las respuestas de los países afectados.