Suprema Corte no interviene en disputa por bebé con cardiopatía
La jueza Elena Kagan rechazó el 22 de septiembre una petición urgente de McKenna West para frenar la decisión que reconoce como padres legales a Omar Ahmed y Nausheen Gilkar.
West, gestante subrogada de Alaska, se negó a abortar tras el diagnóstico fetal y viajó a Texas, donde dio a luz al bebé el mes pasado.
El niño padece síndrome de hipoplasia del corazón izquierdo, una malformación grave que impide el flujo sanguíneo normal y requiere varias cirugías.
¿Cómo comenzó la disputa?
El contrato de gestación incluía una cláusula que permitía solicitar un aborto ante una “anomalía fetal”, según documentos judiciales; la pareja pidió interrumpir el embarazo tras una ecografía de abril.
West sostiene que los padres genéticos no garantizarán la atención médica necesaria; ellos afirman estar comprometidos con el tratamiento y rechazan sus acusaciones.
¿Qué resolvieron los tribunales?
Un tribunal de California reconoció a Ahmed y Gilkar como progenitores legales antes del nacimiento; un juez de Dallas desestimó después las reclamaciones de West.
El bebé, llamado Gabriel por West y Rumi por sus padres, recibió en Texas una cirugía de Norwood tras una orden que exigió atención médica.
La Corte Suprema de Texas autorizó la semana pasada su traslado a California, donde los padres tienen atención médica preparada; “preservar la vida del niño médicamente frágil es la preocupación primordial”.
¿Qué ocurre ahora?
La negativa de Kagan deja vigente la resolución estatal y permite continuar el traslado del bebé a un hospital de Los Ángeles para recibir tratamiento.
El caso ha impulsado un debate nacional sobre gestación subrogada, aborto y decisiones médicas, mientras continúa la disputa sobre la custodia.