El panorama general
El DHS no informó cuántas personas fueron trasladadas ni a qué centros fueron enviadas. Tampoco aclaró si el centro cerrará de forma permanente o solo temporal hasta que termine la temporada de huracanes, que va de junio a noviembre.
El gobernador de Florida, Ron DeSantis, aseguró que la instalación nunca tuvo intención de ser permanente. Según él, el centro permitió procesar a cerca de 25 mil migrantes, pero su operación depende del gobierno federal.
Lo que dicen
- Activistas y demandantes buscan el cierre definitivo del centro y la restauración del humedal. “No terminaremos hasta que las luces se apaguen, las cercas caigan y las carpas desaparezcan”, dijo Paul Schwiep, abogado de grupos ambientalistas y la tribu miccosukee.
- DeSantis negó que el centro esté vacío y afirmó que el traslado lo decidió el DHS, no el estado. Defendió el centro por haber agilizado los procesos migratorios.
- El DHS citó “la seguridad de los detenidos extranjeros ilegales” como justificación del traslado.
Qué sigue
Los grupos ambientalistas y la tribu miccosukee planean regresar a la corte federal en Miami para exigir respuestas sobre los planes a largo plazo del DHS. Mientras tanto, observadores reportaron que el miércoles aún entraban y salían autobuses del lugar y se entregaban suministros, lo que genera dudas sobre si el centro está realmente vacío.
Lo que sabemos (y lo que no)
- Sabemos: todos los detenidos fueron trasladados; el centro abrió en julio de 2025; más de 22 mil migrantes pasaron por allí; las condiciones incluían gusanos en la comida, baños sin descarga e inundaciones con aguas residuales.
- No sabemos: el número exacto de trasladados, los centros de destino, ni si la instalación cerrará de manera definitiva.