Por qué importa
El caso era un proyecto estrella de Trump para embellecer Washington en el 250 aniversario de la independencia, con un costo de casi 15 millones de dólares. Las fallas en el estanque —algas verdes y trozos de revestimiento desprendidos— generaron críticas. Trump buscó un chivo expiatorio al acusar a vándalos, pero la evidencia apuntó al contratista.
Entre líneas
- Trump admitió que el contratista “estaba apurado” para terminar antes del 4 de julio, pero no quiso confirmar si lo conocía. En abril, había dicho que eligió a esa empresa porque trabajó en su campo de golf.
- El video de vigilancia que Trump citó como prueba de vandalismo no muestra cortes largos, según verificadores de datos.
- La fiscal Pirro fue vista entrando a la Casa Blanca el lunes por la noche, aunque no ha comentado públicamente las críticas.
Lo que dicen
Trump dijo a periodistas en la Oficina Oval: “Estaba decepcionado con Jeanine Pirro, realmente decepcionado. Se dobló como un paraguas”. También afirmó que no sabe “qué demonios pasó”. Cuando le preguntaron si la despediría, el presidente ignoró la pregunta.
Los abogados de Hearn declararon que el caso “nunca debió haberse presentado” y que el gobierno le debe una disculpa.
Qué sigue
Trump no ha tomado una decisión pública sobre el futuro de Pirro como fiscal. La Casa Blanca se limitó a remitirse a los comentarios del presidente. Mientras tanto, el contratista sigue siendo señalado por la fiscalía como responsable de los daños.