Estados Unidos anunció una extensión de dos meses del acuerdo comercial con China, uno de los pocos resultados concretos de la cumbre entre Donald Trump y Xi Jinping.
El pacto, establecido el año pasado durante una reunión en Corea del Sur, debía prolongarse mientras ambos gobiernos gestionan sus diferencias comerciales.
La cumbre también abordó inteligencia artificial, Taiwán y la guerra con Irán, pero no produjo grandes acuerdos ni anuncios importantes.
¿Qué se discutió sobre inteligencia artificial?
Funcionarios de ambos países analizaron sistemas para compartir información y alertarse sobre incidentes de inteligencia artificial que pudieran afectar la seguridad nacional.
La propuesta podría contribuir a la seguridad global de la IA, pero no está claro hasta dónde avanzará; Trump dijo que quería dejar el tema «exactamente donde está».
Según el comunicado chino, Xi defendió mantener el diálogo, cooperar y desarrollar la inteligencia artificial bajo control humano, con un enfoque centrado en las personas.
¿Qué balance dejaron las conversaciones?
Xi pidió prudencia sobre Taiwán y destacó la necesidad de controlar el desarrollo de la inteligencia artificial, mientras ambos líderes hablaron de coexistencia pese a sus diferencias.
La visita incluyó una cena de Estado con más de 130 invitados, entre ellos ejecutivos tecnológicos estadounidenses y alrededor de veinte miembros de la delegación china.
No se anunciaron avances de gran alcance en los asuntos bilaterales; las conversaciones se centraron en gestionar la rivalidad y mantener abierto el diálogo.