El estado de las cosas
Los datos clave del ataque, según fuentes oficiales rusas y ucranianas:
- Tambov (Kotovsk): siete muertos y 25 heridos en un almacén de Wildberries. Todos eran trabajadores del turno nocturno.
- Moscú (Elektrostal): un muerto y 37 heridos en otro almacén de la misma empresa. Un segundo fallecido se registró después en el hospital.
- Noginsk (Moscú): restos de un dron cayeron sobre un depósito de petróleo, provocando un incendio y la evacuación de un hospital materno-infantil cercano. Dos heridos.
- Bélgorod: una persona murió y otra resultó herida en un ataque con drones por la tarde.
- Defensa antiaérea rusa: derribaron 379 drones en 20 regiones y Crimea, según Moscú.
El fuego en los almacenes se propagó rápido debido al material industrial y los productos almacenados. Columnas de humo se vieron a 50 kilómetros de distancia.
Entre líneas
El ataque expone la creciente dificultad para distinguir entre infraestructura civil y militar en la guerra. Ucrania sostiene que Wildberries distribuía piezas sancionadas para drones y equipos de navegación rusos. Rusia lo califica de atentado terrorista contra población civil porque las víctimas eran empleados civiles en sus puestos de trabajo.
Ninguna de las dos versiones es verificable de forma independiente. Lo concreto es que el ataque golpeó centros logísticos que operan como parte de la economía civil rusa, pero que, según Kiev, estaban integrados en la cadena de suministro militar.
Lo que dicen
- Gobernador de Tambov, Yevgueni Pervishov: calificó el ataque como "un terrorista planificado contra la población civil" y aseguró que los drones llevaban metralla para maximizar víctimas.
- Presidente ucraniano, Volodímir Zelenski: confirmó la autoría y dijo que los almacenes "suministraban componentes sancionados para la producción de drones y equipos de navegación".
- Fundadora de Wildberries, Tatyana Kim: describió la noche como "terrible" y confirmó que ambos almacenes ardieron, aunque el incendio en Kotovsk ya fue controlado.
Qué sigue
Ucrania ha intensificado sus ataques con drones de largo alcance en las últimas semanas. El de este sábado es el más mortífero contra objetivos en territorio ruso en al menos tres años, según analistas. La respuesta rusa podría incluir nuevos bombardeos contra infraestructura ucraniana, en un ciclo de represalias que no muestra signos de frenarse.