Lo que está en juego
El estrecho de Ormuz es una vía marítima vital para el comercio energético global. Irán ha atacado a más de 30 buques comerciales desde que se reanudaron las hostilidades, según CENTCOM. Ambas partes han golpeado infraestructura civil de la que dependen millones de personas, y el tránsito marítimo está prácticamente paralizado.
El estado de las cosas
Anoche, las defensas aéreas iraníes se activaron en varias ciudades. Los reportes incluyen:
- Explosiones en Tabriz (noroeste), Teherán (norte) y Sirik (sur).
- Incendios en Behbahan, suroeste del país, tras un aparente ataque con misiles.
- Interceptación de drones iraníes por parte de las defensas aéreas de Kuwait.
Mientras tanto, Irán atacó un petrolero en el estrecho, obligando a la tripulación a abandonar la nave.
Entre líneas
El ataque a Tabriz marca un giro: hasta ahora los bombardeos se concentraban en el sur y la zona del estrecho. Este jueves, el presidente Donald Trump sugirió que las fuerzas estadounidenses podrían atacar cerca de una de las principales instalaciones de enriquecimiento de uranio de Irán. La expansión geográfica y las declaraciones indican que Washington no busca reducir la presión, sino intensificarla.
Qué sigue
Las negociaciones lideradas por Pakistán no han logrado avances. El ministro del Interior iraní visitó Islamabad esta semana para reactivar la diplomacia, pero Trump declaró el martes que EE.UU. no tiene "ningún interés en reunirse". Sin un alto el fuego a la vista, el riesgo de una confrontación más amplia —y de un colapso total del tránsito en Ormuz— sigue creciendo.