Por qué importa
El borrador establece que las nuevas solicitudes de licencia serán evaluadas caso por caso, pero se dará "mayor peso" a aquellas que demuestren una reducción significativa de la capacidad operativa. Entre las sugerencias concretas están:
- Ofrecer servicio de camareros en lugar de barra.
- Limitar el consumo de pie dentro y fuera del local.
- Implementar medidas de dispersión al salir.
La política también busca "desalentar la embriaguez excesiva" y que los clientes pidan comida con servicio de mesa. Además, propone denegar nuevas licencias para pubs, bares y comida rápida en una zona de "impacto acumulativo" que abarca el Soho y gran parte del West End.
Lo que dicen
La reacción de la industria fue inmediata. El abogado especializado en licencias Philip Kolvin KC señaló que el beber de pie "también es beber socialmente" y que obligar a la gente a quedarse en su grupo predeterminado va "contra el espíritu de los pubs como lugares de cohesión comunitaria".
Desde el Ayuntamiento, un portavoz del alcalde afirmó que estas políticas "no están funcionando" y que espera usar nuevos poderes otorgados por el gobierno para frenar este tipo de restricciones. Michael Kill, director ejecutivo de la Asociación de Industrias Nocturnas, dijo: "Estar de pie en los pubs siempre ha sido parte de la cultura británica".
El estado de las cosas
El borrador está actualmente en período de consulta pública. Esto significa que residentes y visitantes de Westminster pueden enviar comentarios antes de que se adopte la política definitiva. De aprobarse, los pubs existentes no se verían afectados de inmediato, pero cualquier local que solicite una nueva licencia debería adaptarse a estas condiciones.
La propuesta no prohíbe explícitamente estar de pie, pero su redacción deja claro que el ayuntamiento favorecerá los modelos de negocio con mesas y servicio de camareros. El debate, por ahora, refleja una tensión entre el control del ruido y la seguridad pública frente a la tradición y la viabilidad económica de los bares.