El estado de las cosas
El jueves hubo un flujo continuo de entradas por mar y bordeando el espigón de El Tarajal. El viernes, la mayoría emprendió el camino de vuelta.
- A mediodía del viernes, el gobierno reportó 25.000 retornados, a un ritmo de 150 personas por minuto.
- Horas después, la cifra subió a 37.500 y, al final de la tarde, alcanzó 48.300.
- El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, estimó que entraron 60.000 personas, de las cuales unos 7.000 serían menores de edad.
La Guardia Civil y el Ejército impidieron el acceso de nuevos grupos a nado. Ceuta permaneció cerrada comercialmente por la inseguridad.
Lo que dicen
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, calificó el incidente como un ataque a la integridad territorial de España. Anunció la instalación de boyas en el mar para evitar futuras llegadas masivas.
Sánchez culpó a las mafias de tráfico de personas, que usaron redes sociales para incitar el cruce tras una sentencia del Tribunal Supremo que prohibió las devoluciones en caliente. Defendió la cooperación con Marruecos, pero le pidió más contundencia para repatriar a todos los inmigrantes.
Qué sigue
El gobierno mantiene el objetivo de que todos los migrantes retornen a sus países de origen. Se espera que las medidas de control, como las boyas, se implementen en los próximos días. La crisis reabre el debate sobre la gestión migratoria en las fronteras españolas y la relación bilateral con Marruecos.