David Rivera recibe diez años de prisión por lobby secreto para Venezuela
El excongresista republicano David Rivera fue condenado a 10 años de prisión por ocultar una campaña de cabildeo de 50 millones de dólares en favor de Venezuela.
Un jurado federal de Miami lo declaró culpable en mayo de conspiración para lavar dinero y de no registrarse como agente extranjero.
La jueza Melissa Damian dictó la sentencia el viernes; Rivera, de 61 años, permanece detenido desde su condena.
¿Qué implicaba la campaña?
Según la fiscalía, Rivera y la consultora política Esther Nuhfer recibieron un contrato de tres meses vinculado a PDVSA, la petrolera estatal venezolana.
Los fiscales sostuvieron que, en 2017 y 2018, actuaron a instancias del gobierno de Nicolás Maduro para influir en la política de Washington hacia Caracas.
La campaña buscaba mejorar las relaciones entre Estados Unidos y Venezuela, entonces tensas por las sanciones impuestas durante el primer mandato de Donald Trump.
¿Qué papel tuvieron sus contactos y qué sigue?
Marco Rubio, actual secretario de Estado y antiguo compañero de vivienda de Rivera, y el congresista Pete Sessions declararon que desconocían el contrato y sus actividades.
Rivera y Nuhfer argumentaron que trabajaban para una filial estadounidense de PDVSA y que, por ello, no tenían que registrarse como agentes extranjeros.
Como parte de la sentencia, Rivera deberá entregar sus propiedades en Florida; sus abogados solicitaron un indulto presidencial y planean apelar.