Por qué importa
La viruela mató a millones de indígenas americanos que no tenían inmunidad previa. Se estima que las enfermedades introducidas redujeron hasta en un 95% la población nativa, un factor clave en el éxito de la colonización. Este estudio confirma con datos genéticos lo que solo se intuía por escritos históricos.
El dato clave
Los investigadores analizaron 13 muestras óseas del sitio arqueológico Camarones 9, en Caleta Camarones. Encontraron el virus en dos individuos:
- Una mujer de 30 a 35 años, y un hombre de 18 a 20 años.
- Ambos murieron entre 1492 y 1631, probablemente por la misma cepa del virus.
- El linaje hallado, llamado CAM9, es el genoma de viruela más antiguo recuperado en América.
Al compararlo con otras cepas, el virus se sitúa evolutivamente entre las variantes medievales europeas y las que circularon después. Esto confirma que descendía directamente de las cepas del Viejo Mundo.
Lo que no se dice
El estudio también reveló que el virus alcanzó un "óptimo evolutivo" durante los siglos XVII y XVIII. Esto significa que su tasa de mutación se ralentizó, lo que indica que ya estaba bien adaptado al ser humano. La estabilidad genética facilitó su propagación masiva sin necesidad de cambios adicionales.
Solo la vacunación generalizada en el siglo XIX rompió ese equilibrio y obligó al virus a evolucionar de nuevo, hasta su erradicación en 1980.
Qué sigue
Este método abre la puerta a buscar ADN de otros patógenos en restos antiguos. Los autores planean analizar más momias para rastrear cómo evolucionaron las enfermedades durante la colonización y entender mejor las epidemias que diezmaron a las poblaciones indígenas.