Nueva reforma de seguridad contempla una vía preventiva para el estado de emergencia
La propuesta de los senadores Arturo Squella, Pedro Araya y Andrés Longton permitiría decretar el estado de emergencia ante amenazas a la seguridad, antes de que ocurran hechos consumados.
El texto no creará un nuevo estado de excepción: incorporará una hipótesis adicional al estado de emergencia vigente, según los detalles adelantados por sus impulsores.
La iniciativa tendrá tres ejes: combate al crimen organizado, segregación carcelaria y ajustes al estado de emergencia.
¿Qué cambiaría en el estado de emergencia?
La nueva hipótesis permitiría al Ejecutivo invocar la medida de manera preventiva ante amenazas, en lugar de limitarla a situaciones ya consumadas.
El proyecto no modificaría los plazos de renovación, actualmente fijados cada 30 días, ni ampliaría las facultades de interceptación de comunicaciones.
Squella señaló que se estudia permitir que el Congreso suspenda el estado de emergencia cuando lo estime necesario; la propuesta no contempla cambios sustantivos a su duración.
¿Qué facultades y próximos pasos incluye?
Para operativos contra organizaciones criminales, el texto permitiría inhibir comunicaciones en lugares específicos, pero no interceptarlas, facultad que seguiría bajo control judicial.
La propuesta recogerá algunos elementos del proyecto del Gobierno y abordará otros de manera distinta; sus autores esperan ingresarla al Congreso entre el lunes y martes próximos.
La iniciativa reemplaza el proyecto del Ejecutivo, retirado tras no avanzar en el Senado; el texto alternativo busca responder a reparos sobre crear un quinto estado de excepción.