Alphabet, la matriz de Google, reportó ingresos por 119.800 millones de dólares en el segundo trimestre de 2026, un 24% más que el año anterior. La empresa también registró una ganancia neta de 112.100 millones, impulsada en gran parte por ganancias no realizadas en sus inversiones.
Pese a estos resultados récord, el flujo de caja libre de Alphabet cayó a terreno negativo por primera vez en su historia como empresa pública, situándose en -5.900 millones. La causa: un gasto masivo en infraestructura de inteligencia artificial que la compañía prevé aumentar hasta 205.000 millones este año.
Los números que importan
- Ingresos totales: 119.800 millones de dólares (Q2 2026), un 24% más que el año anterior.
- Ganancia neta: 112.100 millones, que incluye unos 98.000 millones en ganancias no realizadas de inversiones en empresas como SpaceX y Anthropic.
- Flujo de caja libre: -5.900 millones, el primer resultado negativo en al menos una década.
- Gasto de capital en IA: 44.900 millones en el trimestre; la proyección para 2026 subió a entre 195.000 y 205.000 millones.
Por qué importa
Alphabet muestra dos caras opuestas. Por un lado, sus negocios principales —búsqueda, YouTube y especialmente Google Cloud— crecen con fuerza. Cloud generó 24.800 millones en ingresos, un 82% más que el año anterior, impulsado por la demanda empresarial de servicios de IA. Sin embargo, la empresa está gastando a un ritmo que supera su generación de caja, lo que preocupa a los inversores: las acciones cayeron cerca de un 4% en operaciones fuera de horario tras el anuncio.
Entre líneas
La ganancia neta récord es engañosa. La mayor parte proviene de inversiones de papel, no de operaciones. Sin esas ganancias no realizadas, el beneficio neto real habría sido mucho menor. Mientras tanto, el gasto en IA continúa acelerándose: la directora financiera, Anat Ashkenazi, dijo que "la demanda aún supera la inversión" y que el gasto de capital "seguirá aumentando significativamente en 2027". Esto deja a Alphabet en una situación donde sacrifica rentabilidad de corto plazo para apostar por un liderazgo en IA que aún no se traduce en retornos claros.
Qué sigue
Alphabet planea depender más de proveedores externos de nube para aliviar la presión mientras construye su propia infraestructura. Ashkenazi advirtió que esto generará "modesta presión en los márgenes" a corto plazo. Los analistas esperan que el gasto combinado de los cuatro grandes de la IA (Google, Meta, Microsoft y Amazon) lleve sus flujos de caja a negativo hacia 2027. La pregunta abierta es si la demanda de IA justificará esta inversión o si se trata de una burbuja, como temen algunos expertos.