El panorama general
El tope nacional actual de 3 libras vencía en marzo de 2027. Al adelantarse y rebajar el límite, Burnham cumple una promesa de campaña y retoma una política que su propio partido abandonó por considerarla costosa. El esquema original de 2 libras, lanzado en 2023 por el gobierno conservador, logró reducir la inflación y aumentó el uso del autobús en un 5% durante sus primeros diez meses, según una evaluación oficial.
El dato clave
El gobierno financia la medida con más de 500 millones de libras. El origen de los fondos incluye:
- 400 millones de libras: convertir subvenciones internacionales para clima en préstamos reembolsables.
- El resto: recortes en el presupuesto del Departamento de Seguridad Energética y Cero Neto, más fondos ya asignados del transporte.
La secretaria de Transporte, Heidi Alexander, aseguró que el plan está “100% financiado”. Sin embargo, la evaluación del esquema anterior concluyó que no ofrecía una buena relación costo-beneficio.
Lo que cambia
El nuevo tope se aplicará en toda Inglaterra, excepto Londres, que ya tiene sus propias tarifas. Zonas como Liverpool y Mánchester mantenían el límite de 2 libras con financiación local; ahora el gobierno central asume ese costo. Para los pasajeros de áreas rurales o con tarifas altas, el ahorro será mayor.
Lo que viene después
El tope estará vigente durante todo 2027. El gobierno también permite que administraciones descentralizadas adopten medidas similares con parte de los fondos. Queda por ver si el esquema se sostendrá más allá de ese año, dado el historial de cambios entre gobiernos y la presión fiscal.