El panorama general
La magnitud del cruce y la respuesta de ambos países se reflejan en estos números:
- 72.000 personas entraron a Ceuta el 30 y 31 de julio, según el ministro español del Interior.
- España devolvió a Marruecos a unas 70.000 personas.
- Unos 1.000 menores no acompañados permanecen en Ceuta, según estimaciones oficiales.
- La ONG contabilizó 63 cuerpos en territorio marroquí y 78 en el lado español.
Lo que sabemos (y lo que no)
Las muertes se debieron principalmente a ahogamientos al intentar llegar a nado a Ceuta o a aplastamientos durante el cruce terrestre, según la ONG. La organización no accedió a las autopsias, pero recogió información de las familias y del terreno.
Las cifras oficiales de fallecidos son inferiores: España reportó entre 75 y 79 cuerpos recuperados por la Guardia Civil. Marruecos solo reconoció 11 muertos. Esta discrepancia genera dudas sobre la transparencia de ambos gobiernos.
La reacción inmediata
España activó por primera vez en la frontera el protocolo de actuación para sucesos con víctimas múltiples, similar al usado en accidentes aéreos o ferroviarios. La ONG lo consideró un reconocimiento a los derechos de las familias.
En Marruecos crece el malestar por la decisión de abrir la frontera y por la ausencia de rendición de cuentas. Familias de fallecidos, entre ellas la madre de un futbolista, expresan su indignación.
Qué sigue
La identificación de los cuerpos enfrenta obstáculos. Muchas familias no pueden trasladarse a Ceuta, y la ONG pide colaboración consular para facilitar el proceso. La oficina de atención a familiares habilitada por España es un primer paso, pero la falta de coordinación bilateral complica la situación.