La banda, surgida hace seis años como una facción de Los Choneros, opera en la provincia de Guayas y se dedica al narcotráfico, la extorsión y el sicariato. En julio pasado, Estados Unidos ya la había designado como organización terrorista extranjera.
La designación habilita sanciones financieras y restricciones contra el grupo, y busca impedir su instalación en Argentina. El ministro del Interior ecuatoriano, John Reimberg, afirmó que la región ha decidido actuar con firmeza y que la impunidad se acabó.