El estado de las cosas
El decreto aprobado prohíbe los bloqueos de vías y el uso de armas, explosivos y "elementos violentos". Autoriza el "apoyo temporal" de las Fuerzas Armadas a la Policía para restablecer el orden público y reabrir las rutas.
- La sesión legislativa comenzó cerca de la medianoche del sábado y terminó esta madrugada.
- El vicepresidente Edmand Lara, opositor a Paz, convocó la sesión pero se retiró por una "descompensación" antes del debate.
- La presidencia del Senado, Diego Ávila, asumió la dirección de la votación.
En Santa Cruz, autoridades y líderes de protesta firmaron un acuerdo para levantar un bloqueo clave en San Julián. Una federación de grupos rurales e indígenas anunció una pausa en las protestas en La Paz, aunque aclaró que no abandonan sus demandas.
Entre líneas
El cese de los bloqueos no implica el fin del conflicto. La pausa anunciada por los sectores campesinos y seguidores de Morales se dio después de que el estado de excepción abriera la puerta al uso de militares para despejar las rutas. El acuerdo con la COB no logró desactivar la movilización del ala más dura de la oposición, que exige la renuncia de Paz y rechaza las medidas de austeridad que desencadenaron la crisis.
La aprobación del decreto por el Legislativo, controlado por la oposición, muestra que el desgaste institucional por las protestas llevó a un respaldo inusual a la medida del gobierno. Sin embargo, la fractura entre los sectores movilizados sugiere que la calma puede ser temporal.
Qué sigue
Las autoridades de carreteras reportaron cero bloqueos activos este domingo. El gobierno podrá mantener el despliegue militar mientras dure el estado de excepción, que la Constitución permite por un máximo de 72 horas tras su aprobación legislativa, salvo que el Congreso lo prorrogue.
- La reapertura de rutas permitirá el ingreso de suministros a ciudades como La Paz y El Alto, donde los hospitales operaron al límite.
- Queda por ver si los manifestantes retoman las protestas o si el gobierno avanza en negociaciones para atender sus demandas, que incluyen la renuncia del presidente.
La crisis económica más grave en 40 años y el desabastecimiento no se resolverán de inmediato, pero el fin de los bloqueos alivia la presión humanitaria inmediata.