La relación bilateral se deterioró por las repetidas declaraciones de Milei, quien ha calificado a Lula de comunista. Vieira, embajador en Argentina entre 2004 y 2010, atribuyó esas expresiones a la visión del presidente argentino y no a hechos objetivos.
Vieira condicionó la normalización a que cesen los enfrentamientos públicos y espera que los embajadores regresen una vez que se modifique el escenario. Sin embargo, Milei redobló su postura al respaldar críticas de un congresista estadounidense contra Lula, lo que mantiene la tensión sin resolución.