Por qué importa
El T-MEC (USMCA) regula un comercio anual de 1,3 billones de dólares entre los tres países. Sin una renovación, el tratado entraría en revisiones anuales a partir de julio, lo que genera incertidumbre para las empresas y las cadenas de suministro integradas.
- Canadá y México buscan evitar que EE.UU. pueda retirarse con solo seis meses de aviso.
- La administración Trump ha mostrado preferencia por negociaciones bilaterales; México ya tuvo una ronda con EE.UU. la semana pasada, mientras que Canadá quedó rezagado.
El estado de las cosas
Las conversaciones formales entre Ottawa y Washington estaban congeladas desde finales de 2025. La reunión del martes entre LeBlanc y Greer fue la primera en más de seis meses. Canadá busca discutir en paralelo los aranceles sectoriales que afectan al acero, aluminio, automóviles y madera.
Mientras tanto, Trump republicó en redes sociales un artículo sobre la recesión técnica de Canadá con el comentario "¡51.er estado!", lo que generó rechazo del gobierno canadiense. "Canadá nunca será el estado 51", respondió el primer ministro de Ontario, Doug Ford.
Entre líneas
La carta de LeBlanc reconoce que EE.UU. y México pueden pedir cambios al acuerdo. Pero el objetivo principal es fijar un horizonte de 16 años que dé estabilidad, en lugar de someterse a revisiones anuales que podrían usarse como herramienta de presión.
El primer ministro Mark Carney señaló que EE.UU. tiene unos 30 irritantes comerciales con Canadá, frente a casi 60 con México. Eso sugiere que las exigencias estadounidenses pueden ser menores para Ottawa, aunque persisten diferencias en lácteos y contenido automotriz.
Qué sigue
La revisión oficial del T-MEC debe completarse antes del 1 de julio. Habrá al menos dos rondas más de negociación en junio y julio. LeBlanc calificó la reunión del martes como "positiva" y dijo que las discusiones continuarán en los próximos días y semanas.
El gobierno canadiense enfrenta críticas de las empresas por haber sido lento en iniciar el proceso, mientras México ya avanzó en contactos con Washington. Carney dijo que una economía canadiense más fuerte también beneficiaría a EE.UU.: "Canadá fuerte ayudará a Estados Unidos".