El estudio examinó los distintos tipos de moco del caracol Cepaea nemoralis, cada uno con una función específica, como la locomoción, la adhesión o la defensa. Los investigadores destacaron que el colágeno VI, una proteína conocida por su papel en tejidos humanos, también es un componente clave de estos mocos.
La investigación demuestra que un organismo puede generar múltiples materiales funcionales a partir de los mismos componentes, un principio que los ingenieros podrían adoptar en el diseño de biomateriales, y los autores esperan que inspire nuevos desarrollos en ese campo.