El atentado se produjo un día después de que Abelardo de la Espriella asumiera la presidencia, en una ceremonia en Cali, cerca de zonas con presencia de grupos armados. Las autoridades investigan a las estructuras Dagoberto Ramos y Jaime Martínez, vinculadas a las disidencias de las antiguas FARC.
El gobierno de De la Espriella condenó el ataque y aseguró que no habrá impunidad, mientras el Ejército desplegó perros antiexplosivos en la zona. La vía permanece cerrada en ambos sentidos para inspecciones técnicas, lo que afecta la movilidad entre Cali y Popayán.