Cornell expulsa a dos de siete acusados en un caso de agresión sexual
Cientos de estudiantes marcharon en la Universidad de Cornell para exigir justicia para una exalumna que denunció que siete miembros de una fraternidad la drogaron y violaron en 2024.
La protesta, convocada por unas 20 organizaciones estudiantiles, pidió transparencia, rendición de cuentas y una revisión de las políticas universitarias sobre agresiones sexuales.
Antes de la marcha, desconocidos rompieron una puerta de vidrio del edificio administrativo y pintaron mensajes contra el patriarcado y la respuesta de Cornell.
¿Qué sanciones impuso la universidad?
Dos integrantes fueron expulsados; otro, ya graduado, tiene prohibido entrar al campus y dos fueron suspendidos, según resúmenes de las sanciones obtenidos por The New York Times.
Los otros dos recibieron castigos más leves: escribir un ensayo y completar una capacitación. La fraternidad Chi Phi fue prohibida en el campus.
Los siete hombres han negado haber actuado mal; el fiscal del condado de Tompkins no presentó cargos en 2024 y ninguno ha sido acusado de un delito.
¿Qué reclaman los estudiantes?
Jane Doe demandó a la universidad, a los siete exestudiantes, a la fraternidad y a otras personas; sostiene que estaba demasiado intoxicada para consentir.
La protesta también cuestionó que 15 estudiantes fueran expulsados tras manifestarse en 2024 contra la guerra en Gaza, mientras los siete acusados no recibieron esa sanción.
Cornell dijo que investiga los daños al edificio y que “dañar propiedad no es la respuesta” a la frustración y las fuertes emociones de la comunidad.