Por qué importa
Hasta ahora, los fabricantes argentinos debían atravesar largos procesos de aprobación para usar ingredientes que ya podían ingresar al país dentro de productos terminados importados. La reforma equipara el tratamiento: los mismos insumos certificados por países con altos estándares (Estados Unidos, Unión Europea, Suiza, Canadá, Japón, Australia, entre otros) quedarán exceptuados de la incorporación previa al Código Alimentario.
Qué cambia
- Disolución del Inal: el organismo que funcionaba bajo la Anmat desaparece. El Senasa absorbe el registro, control y fiscalización de todos los productos alimenticios.
- Reconocimiento automático: aditivos, coadyuvantes tecnológicos, ingredientes y envases certificados por los países habilitados podrán ingresar con una declaración jurada, sin requisitos adicionales.
- Plazos máximos: el Código Alimentario deberá actualizar cualquier modificación en un máximo de 45 días hábiles.
- Rol del Ministerio de Salud: se concentrará en definir políticas sanitarias y nutricionales, sin tareas operativas de control.
El panorama general
El decreto extiende los cambios del Decreto 35/2025, que ya permitía el ingreso simplificado de alimentos terminados. Con esta ampliación, el Gobierno busca corregir una asimetría que perjudicaba a la producción local frente a la importada, al tiempo que reduce la burocracia en el comercio exterior. El Senasa, al centralizar las funciones, aprovecha su infraestructura territorial y red de laboratorios para agilizar los controles.