Por qué importa
El puente no fue una improvisación. Expertos citados por medios locales señalan que su construcción requirió coordinación y recursos que solo pueden provenir de negocios ilegales altamente rentables.
- “Autos chutos”: vehículos robados en Chile que se internan en Bolivia. Según el criminólogo Mauricio Valdivia, este mercado genera suficientes ganancias para costear maquinaria y también para corromper funcionarios.
- Tráfico de migrantes: las redes de “coyotes” intervienen la frontera para mantener abiertos sus pasos. Beatriz Seguel, de la Usach, indica que distintos grupos ya actúan con logística pesada para proteger sus ingresos.
Entre líneas
El hallazgo y la demolición muestran un cambio en la estrategia criminal. Ya no solo evaden controles: ahora modifican físicamente el terreno para asegurar sus rutas. El gobierno reconoce que es “esperable” que borren o puenteen la zanja, pero afirma que eso permite concentrar la vigilancia.
Lo que dicen
El ministro de Seguridad, Martín Arrau, aseguró que la estructura “demuestra que la zanja funciona”, porque obliga a los delincuentes a invertir recursos y exponerse. El comisionado Alberto Soto agregó que la zanja ha registrado un aumento del 300% en eventos frustrados respecto al año anterior.
En contraste, el criminólogo Valdivia advierte que los criminales pueden repetir la acción cuantas veces sea necesario, mientras tengan financiamiento.
El estado de las cosas
De los 50 kilómetros de zanja proyectados, se ha completado un 45%. El gobierno mantiene que la barrera es parte de una estrategia más amplia que incluye drones, sensores y más personal. Sin embargo, la capacidad de las bandas para instalar un puente en un punto ciego –sin cobertura de cámaras– revela lagunas en el control.
Qué sigue
Las autoridades afirman que el sector ya está normalizado y que seguirán monitoreando. Pero los analistas señalan que, mientras los mercados ilegales sigan siendo tan lucrativos, la zanja será un obstáculo temporal, no una solución definitiva. La pregunta abierta es si el Estado puede cerrar también las rutas financieras que alimentan estas obras.