El modus operandi
Cabello contactaba a las mujeres de tres formas distintas:
- Las abordaba a través de aplicaciones de citas o redes sociales.
- Recogía a víctimas que hacían dedo en la vía pública.
- En un caso, subió a una mujer a la fuerza desde la calle.
Las trasladaba en su Chevrolet Groove rojo hasta un sitio eriazo en Los Areneros, donde las agredía sexualmente con violencia física y armas blancas. Durante los ataques, las amenazaba de muerte y afirmaba ser un psicópata.
La detención y la testigo clave
Una vecina del sector notó que la camioneta roja circulaba de forma sospechosa y reiterada durante la noche. Gracias a ese aviso, la PDI ubicó el vehículo el sábado 26 de julio y encontró a Cabello en flagrancia junto a una de las víctimas, quien pidió ayuda. El imputado había intentado ocultar las placas patentes y eliminar los registros de sus recorridos.
Lo que no se dice
Pese a su perfil de ingeniero informático sin antecedentes, los testimonios de las víctimas describen a un agresor que escaló en violencia: desde el primer ataque en mayo hasta el último en julio, las lesiones fueron más graves, incluyendo puñaladas y fracturas. El fiscal señaló que el imputado "gozaba agrediendo y viendo sangre".
Qué sigue
El tribunal decretó prisión preventiva para Cabello y fijó un plazo de 180 días para la investigación. Se le imputan cuatro delitos de violación. La Fiscalía continúa analizando si hay más denuncias no reportadas.