Cómo llegamos aquí
La denuncia original de Peña señalaba que Soser recibió pagos por onces que no se entregaron en tres unidades territoriales de la Región de O'Higgins, junto con modificaciones de contrato sin justificación aparente. Estos hechos, según Peña, ocurrieron durante 2022 y 2023.
Soser, en cambio, argumenta que esos mismos hechos ya fueron investigados por la Fiscalía en 2023 y que el caso terminó con un sobreseimiento definitivo por no existir delito. La empresa sostiene que Peña actuó de forma maliciosa al presentar la denuncia a sabiendas de que ya estaba cerrada.
Lo que dicen
- Fernando Peña (Junaeb): “Nada nos va a inhibir ni nos va a intimidar”. Afirma que seguirá intercambiando información con la Fiscalía y Contraloría, y que su objetivo es cumplir con la fe pública.
- Soser S.A.: Califica la actuación de Peña como una “persecución reputacional” y dice que resulta “paradójico” que el director de Junaeb no priorice la continuidad y calidad del servicio sobre lo que considera una acusación infundada.
Entre líneas
La querella de Soser pone en tensión dos elementos clave: la independencia de un nuevo director para investigar contratos previos, y el límite entre una denuncia legítima y una acción maliciosa cuando los hechos ya fueron sobreseídos. El caso también expone las dificultades de los contratos de alimentación escolar fijados durante la pandemia, basados en una demanda proyectada desde 2019 con un componente fijo del 40% para asegurar empleos. Soser se adjudicó el contrato para O'Higgins con ese modelo, que ahora está en el centro de la controversia.
Lo que sigue
La querella ya fue declarada admisible por el tribunal. Peña deberá enfrentar la investigación penal en paralelo a su gestión al frente de Junaeb. La Contraloría también mantiene abierta una revisión de los pagos a Soser, lo que podría alargar el conflicto y afectar la relación entre el organismo y su proveedor en las próximas licitaciones.