Un empleado de OpenAI afronta cargos por grabar reuniones
El ingeniero saudí Abdulrahman Alfozan, de 35 años, fue acusado de instalar un dispositivo para interceptar conversaciones en una sala ejecutiva de OpenAI en San Francisco.
La grabadora estaba oculta en un puerto USB detrás de un televisor, envuelta en papel higiénico; contenía archivos cifrados, según documentos judiciales.
Los fiscales sostienen que la sala acogía reuniones sobre investigación, planes de productos y negocios, además de relaciones comerciales y asuntos gubernamentales.
¿Qué encontraron y qué se le acusa?
El personal de OpenAI descubrió el aparato el 30 de septiembre; la empresa calculó que había sido instalado dos días antes.
Alfozan compareció ante un tribunal federal el martes y enfrenta cargos por usar o intentar usar un dispositivo para interceptar comunicaciones orales.
Si es declarado culpable, podría recibir hasta cinco años de prisión y una multa de 250.000 dólares.
¿Qué pruebas describen los documentos?
Según la denuncia, Alfozan consultó una herramienta interna sobre direcciones, calendarios de salas y reuniones de directivos; no estaba autorizado a acceder a esa sala.
Los fiscales también señalan consultas a un chatbot vinculado a la cuenta de su esposa sobre cómo construir, instalar y acceder remotamente a una grabadora.
Una semana después del hallazgo, cámaras lo captaron entrando en la sala y aparentemente mirando detrás del televisor; ese día hallaron otro dispositivo similar en su bolso.
¿Qué se sabe sobre OpenAI?
OpenAI dijo que no encontró indicios de acceso indebido o extracción de pesos de modelos, código fuente ni datos de clientes; la empresa despidió al empleado.