Por qué importa
El volcán de Fuego mantiene una actividad eruptiva frecuente, pero el actual pulso evolucionó hacia una fase más explosiva. Las autoridades advierten que la principal amenaza son las corrientes de densidad piroclástica (mezcla de gases, ceniza y rocas a altas temperaturas) que descienden por las barrancas Seca, Taniluyá y Ceniza.
- El Instituto de Vulcanología (Insivumeh) reporta que la fase más intensa de la erupción continúa.
- Se espera que la actividad se mantenga entre 24 y 72 horas más.
El estado de las cosas
Hasta el martes, más de 650 personas fueron evacuadas de ocho comunidades y trasladadas a ocho albergues en los departamentos de Sacatepéquez, Escuintla y Chimaltenango.
Medidas adoptadas:
- Cierre preventivo de la ruta que circula cerca del volcán.
- Suspensión de clases presenciales en tres municipios aledaños.
- Recomendación de autoevacuación para quienes estén en zonas de riesgo.
- Coordinación para atender a los animales que las personas dejaron en sus hogares.
Entre líneas
La memoria de la erupción de 2018 está presente entre los evacuados. Habitantes como Sonia Vásquez y Alejandro García relataron que salieron "corriendo con miedo" al ver la lava descender. Algunos pobladores se resisten a evacuar por temor a perder sus pertenencias, según informaron los Bomberos Voluntarios.
El Insivumeh también recomendó a la Dirección de Aeronáutica Civil tomar precauciones con el tráfico aéreo en un radio de hasta 150 km al oeste y noroeste del volcán.
Qué sigue
Las autoridades prevén evacuar unas 10 comunidades adicionales en las próximas horas si la actividad eruptiva no disminuye. La Conred mantiene la alerta naranja a nivel nacional, un escalón por debajo de la alerta roja, que indica la emergencia más grave.
La ceniza podría afectar plantaciones, personas y animales en la zona suroeste del país, donde ya se reporta dispersión sobre los departamentos de Chimaltenango, Suchitepéquez y Sololá.