Italia impuso controles a viajeros procedentes de España tras la avalancha migratoria en Ceuta la semana pasada. España respondió con un ultimátum y luego activó sus propios controles el sábado, con vigencia de un mes, prorrogable en el marco de Schengen.
El comisario Brunner afirmó que Italia podría levantar pronto sus controles, y el ministro italiano mencionó la posibilidad de resolver el problema antes del 15 de agosto. La UE insiste en que la confianza entre los Estados miembros es esencial para el funcionamiento del espacio Schengen.