El estado de las cosas
Los Bloques de Seguridad Urbana son grupos de policías de distintas especialidades dedicados exclusivamente a combatir extorsión, hurto, homicidio y organizaciones criminales. No incluirán militares ni civiles, como se rumoreó en campaña.
- Ciudades priorizadas: Medellín, Bogotá, Barranquilla, Cali, Cartagena, Cúcuta, Ibagué, Soacha y una novena por definir.
- Objetivo: desmantelar redes de financiamiento, lavado de activos, reclutamiento y corrupción que sostienen a los grupos ilegales.
- Coordinación: la Casa de Nariño liderará la política junto a los ministerios de Defensa, Interior y Justicia, la Policía y la Fiscalía.
Entre líneas
De la Espriella no solo prometió perseguir a cabecillas, sino también a quienes financian o coordinan delitos desde las cárceles. Su discurso enfatizó que la seguridad urbana debe articularse con la rural, bajo el principio de que "la soberanía es una sola". La reunión con alcaldes —inédita antes de una posesión— buscó sellar apoyo local y mostrar unidad política frente al crimen.
Lo que dicen
Los alcaldes respaldaron el plan y plantearon cinco prioridades: acciones inmediatas contra extorsión, homicidio, hurto, fortalecimiento operativo de las ciudades y creación de una fuerza especializada. De la Espriella, por su parte, advirtió a los delincuentes que tienen "pocas horas para someterse a la justicia" y que su gobierno no tolerará que actividades cotidianas como salir a trabajar o usar transporte público sean de alto riesgo.
Qué sigue
La estrategia comienza el 8 de agosto con el despliegue de los bloques en las nueve ciudades. De la Espriella también confirmó los nombramientos de los generales en retiro Jesús Alejandro Barrera (director de la Policía) y Norberto Mujica (subdirector). El seguimiento a resultados será clave: el presidente electo prometió que la gente —"cansada de los discursos"— verá hechos concretos.