El estado de las cosas
- Irán confirmó que una delegación de expertos viajará a Catar a finales de esta semana para discutir la implementación de las cláusulas del memorando, no para abrir una negociación directa.
- El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmail Baqai, fue tajante: “en los próximos días no mantendremos ninguna reunión de negociación a ningún nivel con la parte estadounidense”.
- El viceministro Kazem Gharibabadi añadió que las conversaciones técnicas solo se retomarán cuando “se den las condiciones necesarias” y ambas partes acuerden fecha y lugar.
Las versiones cruzadas
Mientras Teherán insiste en que no hay reunión programada, la Casa Blanca mantiene su versión:
- Trump afirmó en Truth Social que Irán “pidió una reunión” y que esta se realizaría este martes en Doha.
- La portavoz Karoline Leavitt dijo que el enviado especial Steve Witkoff y Jared Kushner viajarán a Catar para “reuniones de alto nivel” con Irán, además de conversaciones técnicas.
- Irán, por su parte, asegura que la eventual presencia de representantes de Estados Unidos en Catar “no tiene nada que ver” con la visita de la delegación iraní.
Lo que está en juego
El memorando de 14 puntos firmado a mediados de junio estableció un cese al fuego de 60 días y la reapertura del estrecho de Ormuz. Pero los últimos días trajeron ataques mutuos que hicieron tambalear el acuerdo. La contradicción sobre la reunión en Doha refleja:
- La falta de confianza entre ambas partes, que chocan incluso sobre los pasos diplomáticos básicos.
- La fragilidad de la tregua, que depende de que las negociaciones técnicas logren consolidar los avances.
- El riesgo de que la escalada militar se reactive si no se alinean las versiones oficiales.
La próxima ronda de conversaciones técnicas se celebrará solo cuando ambas partes acuerden condiciones y lugar. Por ahora, el diálogo avanza en medio de desencuentros públicos.