Por qué importa
Estas redes funcionan como un sistema circulatorio del suelo: las hifas —filamentos microscópicos— transportan fósforo y nitrógeno a las raíces a cambio de carbono. Hasta ahora no se sabía con precisión dónde se concentraban ni dónde se estaban perdiendo. El mapa permite por primera vez visualizar esa infraestructura oculta.
El dato clave
Los investigadores combinaron más de 16.000 muestras de suelo, aprendizaje automático y datos de laboratorio para estimar la distribución y densidad de las redes. En una sola cucharadita de tierra puede haber hasta 10 metros de hifas.
Lo que está en juego
La agricultura intensiva amenaza directamente estas redes. El estudio encontró que la densidad de hongos en terrenos de cultivo es en promedio un 47,3% menor que en ecosistemas naturales.
- La labranza rompe físicamente los filamentos.
- Los fertilizantes y fungicidas alteran la simbiosis entre hongos y plantas.
- La pérdida de la red reduce la capacidad del suelo para almacenar carbono y retener nutrientes.
Dónde estamos
El mapa, elaborado por la Sociedad para la Protección de las Redes Subterráneas (SPUN), señala las zonas donde las redes son más densas (como pastizales) y donde han desaparecido en gran medida (como grandes extensiones agrícolas). Los autores advierten que sin estos hongos el suelo pierde fertilidad y el clima se resiente, ya que el carbono que dejan de secuestrar termina en la atmósfera.