El trasfondo
Hasta ahora, Marruecos no se había pronunciado públicamente sobre la crisis del jueves 30 de julio, cuando entre 50.000 y 60.000 personas ingresaron a Ceuta desde su territorio. La omisión generó especulaciones sobre su rol en la avalancha y tensiones diplomáticas entre España y otros países de la UE.
El comunicado del Ministerio del Interior busca posicionar a Marruecos como un socio confiable y no como responsable del colapso fronterizo.
Entre líneas
Rabat atribuye la crisis a una combinación de factores externos, no a una decisión deliberada del gobierno marroquí. Según el ministerio, la entrada masiva no fue espontánea, sino producto de:
- Explotación maliciosa de redes sociales y difusión de información engañosa.
- Actividad de bandas de trata de personas.
- Interpretaciones erróneas de una sentencia del Tribunal Supremo español, que habrían hecho creer a los migrantes que podían ingresar a Europa sin ser devueltos.
La fiscalía marroquí abrió una investigación para determinar responsabilidades.
Lo que dicen
"Marruecos seguirá siendo, según lo prometido con sus socios, un socio fiable y responsable", afirmó el Ministerio del Interior en el comunicado.
Las autoridades marroquíes aseguran que adoptaron un "enfoque proactivo" con mayor vigilancia y control terrestre y marítimo.
La imagen completa
Si se suman los 11 muertos confirmados por Marruecos a los 72 que reporta España, la cifra de fallecidos supera los 80. Es la crisis más mortífera en la frontera hispano-marroquí desde 2021.
El silencio previo de Rabat y su explicación tardía dejan preguntas abiertas sobre la coordinación bilateral y los mecanismos de alerta temprana, que el gobierno español ya admitió que fallaron.