Por qué importa
La violencia racial no se limita a Belfast. En los últimos días se registraron disturbios en varias ciudades británicas tras la difusión de un video de un apuñalamiento. Los grupos ultraderechistas aprovecharon el incidente para azuzar el odio contra inmigrantes.
- El sospechoso del apuñalamiento, el sudanés Hadi Alodid, de 30 años, fue imputado por intento de homicidio.
- Durante los disturbios, grupos de encapuchados incendiaron casas y vehículos, dejaron a más de dos docenas de personas sin hogar y hirieron a 12 policías.
- La alcaldesa de Belfast, Rois-Maire Donnelly, afirmó haber recibido amenazas de muerte esta semana.
El panorama general
La inmigración se ha vuelto un punto álgido en el Reino Unido y ha impulsado el crecimiento del partido ultraderechista Reform UK, liderado por Nigel Farage. En Belfast, los carteles de los manifestantes antirracistas leían: “El odio es la única amenaza en nuestras calles”.
Entre los asistentes estaban los recién casados Cara Bell y Matthew Richardson, quienes salieron de su boda en el ayuntamiento y se unieron a la protesta. “Es importante mostrar que esto no es el sentir general de Belfast”, dijo ella.
Entre líneas
El activista Patrick Corrigan, de Amnistía Internacional, calificó la marcha como la mayor manifestación antirracista jamás vista en Belfast. El mensaje, dijo, es claro: “La gran mayoría de la gente en Belfast es antirracista”.
Sin embargo, la reacción en Glasgow demuestra que el discurso de odio encuentra eco en otras regiones. La policía escocesa desplegó un operativo significativo para evitar incidentes mayores.
Qué sigue
Las autoridades locales han hecho un llamado a la calma, pero la tensión persiste. La familia de la víctima del apuñalamiento también pidió detener la violencia. Se espera que el acusado enfrente el proceso judicial en las próximas semanas.