Por qué importa
La situación expone un patrón recurrente de personas que suben a la cordillera sin preparación ni respeto por las condiciones climáticas, poniendo en riesgo sus vidas y obligando a costosos operativos de rescate. Además, el consumo total de los suministros del refugio afecta a los dueños del lugar, quienes mantienen el espacio para emergencias reales.
Lo que dicen
Pangal Andrade declaró en el programa Hay que decirlo que el grupo “se comió todo” lo disponible en el refugio, incluyendo:
- Comida: atún, jurel, tallarines, huevos.
- Bebidas: vino, pisco, cerveza.
- Leña y ropa de abrigo.
“Hay que tener dos dedos de frente para meterse a la cordillera cuando sabes que viene un frente de mal tiempo”, afirmó, agregando que el vehículo quedó cubierto de nieve justo en el camino entre las termas y el refugio.
El estado de las cosas
Los administradores de Termas Valle de Colina mostraron en un video el interior del refugio tras el rescate. Se observan botellas vacías, latas, una olla con restos de comida y frazadas acumuladas. El lugar contaba inicialmente con alimentos, agua potable, ropa de abrigo y un televisor, pero quedó “desabastecido” según los dueños.
La imagen completa
El grupo –Manuel Orellana, Martina Núñez y Magdalena Retamal– había salido de una fiesta y se adentró en la cordillera pese a las alertas. La esposa de Orellana reveló que las dos mujeres eran parvularias del jardín de su hijo, lo que añadió un componente de polémica personal al incidente. El rescate movilizó a Carabineros, el Gope y vecinos como Andrade, quienes debieron lidiar con caminos cortados y baja visibilidad.