Cómo llegamos aquí
Los ataques ocurrieron entre el 22 de mayo y el 25 de julio, siempre en el sector Los Areneros, un lugar solitario y oscuro. Cabello utilizaba una camioneta Chevrolet Groove roja con placas falsas. Contactaba a sus víctimas por aplicaciones de citas, redes sociales o las subía cuando hacían dedo. Una vecina que vio el vehículo varias veces alertó a la policía, y los detectives comenzaron a seguir al sospechoso.
La madrugada del sábado, Carabineros recibió un llamado de una mujer que acababa de ser atacada. Al llegar al lugar, encontraron a Cabello dentro de la camioneta junto a la víctima desnuda. Él dijo: “Yo no he hecho nada”.
El dato clave
- Una protuberancia nasal fue el elemento que permitió individualizar a Cabello. Varias víctimas coincidieron en describir ese rasgo, lo que ayudó a los investigadores a confirmar su identidad.
- A pesar de que Cabello evitaba dejar huellas, el detalle físico fue imposible de ocultar. La PDI lo vinculó con los cuatro casos y con un quinto ataque que aún se investiga.
Lo que dicen
El fiscal José Manuel Mac-Namara declaró que Cabello “manifestaba que gozaba agrediendo y viendo sangre”. Durante los ataques, amenazaba a sus víctimas con matarlas usando armas blancas y maniobras de asfixia. Una de las mujeres fue lanzada por un barranco.
El fiscal Juan Cheuquiante agregó que la detención se logró “encontrándose en delito flagrante, auxiliando a una víctima que refirió que este sujeto la había violado”.
Qué sigue
Cabello quedó en prisión preventiva por un plazo de 180 días mientras continúa la investigación. La Fiscalía no descarta la aparición de más víctimas. Hasta ahora, no tenía antecedentes penales y vivía con su madre y hermana en Puente Alto.