El estado de las cosas
La Nueva Educación Pública (NEP), creada en 2017, ha tenido una implementación accidentada. Según datos oficiales:
- Solo la mitad de los SLEP planificados están operativos.
- Aún quedan 177 comunas pendientes de traspaso.
- El gobierno reconoce dificultades financieras y de gestión en el proceso.
Qué cambia
El proyecto introduce cuatro ajustes principales:
- Nuevo plazo máximo: el Presidente podrá recalendarizar la creación de los 12 SLEP restantes, con un límite hasta 2040. Deberá constituir al menos un servicio por año.
- Flexibilidad para municipios: las comunas con buenos resultados académicos podrán solicitar quedarse con sus colegios por más tiempo, comparando su desempeño con el del SLEP correspondiente.
- Evaluación comparativa: antes de un traspaso se considerarán resultados académicos, gestión financiera y continuidad del servicio.
- Postergación adicional: el Mandatario podrá retrasar hasta tres años los plazos de traspaso ya fijados.
Lo que dicen
Alcaldes de las siete comunas participantes –Ñuñoa, Vitacura, Las Condes, La Reina, Colina, Peñaflor y Algarrobo– valoraron la medida.
- Sebastián Sichel (Ñuñoa): “Tenemos los mejores colegios públicos de Chile. Que nos den la flexibilidad para seguir administrándolos es una buena noticia”.
- Camila Merino (Vitacura): expresó su respaldo al “aire y tiempo” que entrega la reforma para analizar los impactos.
La ministra Arzola afirmó que el objetivo es que los niños “puedan estar con el mejor sostenedor posible”.
El panorama general
El proyecto se enmarca en el ajuste económico de la administración de José Antonio Kast. Asumir las deudas previsionales de los municipios genera un alto gasto fiscal transitorio, según La Moneda. Al extender el cronograma, el gobierno espera dosificar ese impacto mientras implementa mejoras normativas recién aprobadas por el Congreso.
La iniciativa está en segundo trámite legislativo en el Senado.