El estado de las cosas
El sismo tuvo las siguientes características según el Servicio Sismológico Nacional de México y el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS):
- Magnitud: 7,4 (el USGS reportó inicialmente 7,3).
- Epicentro: 96 km al suroeste de Tapachula, Chiapas; otras fuentes lo ubican a 71 km de Puerto Madero o 135 km de Ciudad Hidalgo.
- Profundidad: entre 10 y 15,2 km, según la fuente.
- Percepción: se sintió en los estados mexicanos de Chiapas, Oaxaca y Tabasco, y en los países vecinos Guatemala y El Salvador.
Las autoridades mexicanas, encabezadas por la presidenta Claudia Sheinbaum, reportaron que no hay víctimas mortales ni daños graves hasta el momento. La Secretaría de Marina recomendó a residentes de Chiapas y Tabasco no acercarse a las playas durante las próximas seis horas por posible subida del nivel del mar de hasta medio metro.
Por qué importa
Para Chile, país con una extensa costa y alta exposición a tsunamis, la activación y el resultado de la evaluación del SHOA son un mecanismo de seguridad clave. El hecho de que un terremoto de magnitud 7,4 en el Pacífico no genere amenaza para las costas chilenas demuestra que la distancia, la ubicación del epicentro y las características del sismo no activan los parámetros de alerta transoceánica. Esto permite a la población y a los organismos de emergencia concentrarse en otras prioridades sin alarmas innecesarias.
Lo que dicen
- SHOA (a través de Senapred): “El sismo no reúne las condiciones necesarias para generar un tsunami en las costas de Chile.”
- Claudia Sheinbaum, presidenta de México: “Los estados de Chiapas y Tabasco no reportan daños hasta el momento. Las autoridades realizan recorridos para evaluar afectaciones estructurales.”
- Almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles, Secretario de Marina de México: “No hay constancia de afectaciones graves. Se espera una subida de aguas costeras en torno a medio metro, pero, por lo demás, no hay ningún problema.”
Qué sigue
Los equipos de monitoreo en México continúan los recorridos para evaluar posibles daños estructurales. En Chile, el SHOA mantiene la vigilancia habitual de la actividad sísmica en la cuenca del Pacífico, pero sin cambios en los niveles de alerta. No se esperan nuevas comunicaciones oficiales salvo que surja alguna novedad.